MayDay 2008

abril 20, 2008


Introducción a las cartas de C. Marx a L. Kugelmann

septiembre 4, 2007

Al editar en un folleto la recopilación completa de las cartas de Marx a Kugelmann, que aparecieron en el semanario socialdemócrata alemán Neue Zeit, nos proponemos dar a conocer más íntimamente al público ruso a Marx y el marxismo. En la correspondencia de Marx ocupan un lugar destacado, como era de esperar, los temas personales. Para un biógrafo, todo esto constituye un material muy valioso. Mas para el público en general y, particularmente, para la clase obrera de Rusia, son infinitamente más importantes aquellos pasajes de las cartas que contienen materiales de carácter teórico y político. En nuestro país, precisamente en la época revolucionaria en que vivimos, es muy instructivo profundizar en un material que testimonia cómo Marx se hacía eco inmediato de todos los problemas del movimiento obrero y de la política mundial. Tiene completa razón la redacción de Neue Zeit al afirmar que “nos eleva el conocimiento directo de aquellos hombres, cuyas ideas y voluntad se formaron en las circunstancias de grandes revoluciones”. En 1907, para los socialistas rusos, este conocimiento es doblemente necesario, ya que les proporciona multitud de las más valiosas enseñanzas acerca de las tareas inmediatas de los socialistas en todas y cada una de las revoluciones por las que atraviesa su país. Rusia pasa precisamente en nuestros días por una “gran revolución”. La política seguida por Marx en los años relativamente tempestuosos de la década del 60 debe servir, con muchísima frecuencia, de modelo directo para la política socialdemócrata en la actual revolución rusa.

Por lo tanto, nos permitiremos señalar, con la mayor brevedad, los pasajes de la correspondencia de Marx de especial importancia en el sentido teórico, y detenernos con más detalle en su política revolucionaria, como representante del proletariado.

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Tomar el cielo por asalto

septiembre 4, 2007

Londres, 12 de abril de 1871

Si te fijas en el último capítulo de mi Dieciocho Brumario, verás que expongo como próxima tentativa de la revolución francesa no hacer pasar de unas manos a otras la máquina burocrático-militar, como venía sucediendo hasta ahora, sino demolerla, y ésta es justamente la condición previa de toda verdadera revolución popular en el continente. En esto, precisamente, consiste la tentativa de nuestros heroicos camaradas de París. ¡Qué flexibilidad, qué iniciativa histórica y qué capacidad de sacrificio tienen estos parisienses! Después de seis meses de hambre y de ruina, originadas más bien por la traición interior que por el enemigo exterior, se rebelan bajo las bayonetas prusianas, ¡como si no hubiera guerra entre Francia y Alemania, como si el enemigo no se hallara a las puertas de París! ¡La historia no conocía hasta ahora semejante ejemplo de heroísmo! Si son vencidos, la culpa será, exclusivamente, de su «buen corazón». Se debía haber emprendido sin demora la ofensiva contra Versalles, en cuanto Vinoy, y tras él la parte reaccionaria de la Guardia Nacional, huyeron de París. Por escrúpulos de conciencia se dejó escapar la ocasión. No querían iniciar la guerra civil, ¡como si el mischievous avorton [dañino engendro] de Thiers no la hubiese comenzado ya cuando intentó desarmar a París! El segundo error consiste en que el Comité Central renunció demasiado pronto a sus poderes, para ceder su puesto a la Comuna. De nuevo ese escrupuloso «pundonor» llevado al colmo. De cualquier manera, la insurrección de París, incluso en el caso de ser aplastada por los lobos, los cerdos y los viles perros de la vieja sociedad, constituye la proeza más heroica de nuestro partido desde la época de la insurrección de junio. Que se compare a estos parisienses, prestos a asaltar el cielo, con los siervos del cielo del sacro Imperio romano germánico-prusiano, con sus mascaradas antediluvianas, que huelen a cuartel, a iglesia, a junkers y, sobre todo, a filisteísmo.

K. Marx, Carta a LUDWIG KUGELMANN


Las Mujeres al Asalto del Cielo

septiembre 4, 2007

En el curso de los últimos decenios, la emancipación femenina ha conocido algunos avances. Pero estamos muy lejos de la verdad, sobre todo en los países del Sur.

Ocho años después de la Conferencia internacional de las mujeres de Pekín de 1995, dos años y medio después de la sesión especial de la Asamblea general de las Naciones Unidas sobre la puesta en marcha del plan de acción de esta conferencia, las razones para alegrarse son bien escasas. Se han registrado algunos avances, como las medidas para asegurar la igualdad política y la participación de las mujeres en las decisiones, o en las reformas de las disposiciones discriminatorias en los códigos civiles o penales.

Pero, además del hecho de que estos avances siguen siendo desiguales y ampliamente limitados al estado de buenas intenciones, también han ido acompañados de una creciente marginalización económica de la mayoría de las mujeres y de la persistencia de la violencia con respecto a ellas. En numerosos casos, el principio de igualdad cívica, la idea de la paridad han hecho su camino. Diversos Estados han emprendido o bien reformas legales y eliminado ciertas medidas discriminatorias en el código de la familia o penal, o bien empezado un debate sobre estas reformas. Lee el resto de esta entrada »


Sigan ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor

septiembre 4, 2007

11 septiembre 1973

La Historia es nuestra